Juguetes, el máximo deseo de todo niño, y vaya que en los 80’s y 90’s había unos que eran excelentes, mucho mejores que la mierda de juguetes que venden ahora. Los míos eran juguetes para hombres de verdad, viriles y cojelones. Y claro, si tuviste mala suerte, tus papás nunca te compraban juguetes, excepto en tu cumpleaños y en navidad, y ahora la Navidad está cerca así que veamos cuáles juguetes eran los que los niños queríamos.

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8- Playmobil

¿Qué es esta cosa?, los Playmobil eran una línea de juguetes MUY infantiles, los monitos eran cabezones y básicamente se dedicaban a TODO. No suena muy interesante verdad?, pues eso es porque no eres ochentero, si lo fueras sabrías que los Playmobil eran más ruleadores que una prostituta buenísima, sana y barata.

La clave es la parte donde dice línea… o sea, eran un chingo!!!! técnicamente había sets donde se dedicaban a distintos trabajos, soldados, policías, albañiles, pero los meros meros eran los piratas…

OMFG!!!!! el Barco Pirata Playmobil era la reata!!!!, era un barco ENORME, lleno de detalles como cañones, velas, camarotes, hasta un tesoro. Y sabes qué? YO LO TUVE!!!!! Es uno de los pocos juguetes ruleadores que sí fueron míos.

Pero había un truco, los Playmobil se componían de partes, y al ser partes, era lógico que los íbamos a perder. Mi Barco Pirata terminó teniendo sólo el caso y lo usaba para guardar otros juguetes más afortunados que aún estaban enteros (pero que no dudarían mucho así).


WOW!!! esto es diversión

7- Juguetes Mi Alegría


Siempre imaginé que con esto podría crear mi propio dinero… o dinosaurios repletos de armas.

Quién iba a pensar que los juguetes mexicanos podrían ser tan divertidos. Los juguetes Mi Alegría tenían como lema el educar al mismo tiempo que divertían y créeme que muchos de los científicos mexicanos de hoy en día, lo son gracias a esos juguetes (y bueno, también muchas prostitutas actuales se deben a Mi Alegría, ya verás por qué).

Aunque la serie de juguetes Mi Alegría continúa actualmente, no es ni la mitad de popular que lo fueron en los 80’s y 90’s. De hecho aún usan LOS MISMOS comerciales originales (cuyos niños actualmente tendrían unos 35 años). La variedad es grande pero los que jamás olvidaré son el Juego de Química Mi Alegría y el Microscopio.

Los juegos de química venían en varias presentaciones, que variaban en cuanto a la variedad de contenido (mientras más caro más cosas) aunque los niños los identificábamos por los colores de las cajas (ahh tienes el rojo? que envidia, a mi me dieron el azul). Aunque sin importar el “set” eran geniales. Incluían papeles filtros para agua, varios tubos de ensayo de vidrio real (muy peligrosos) y distintos polvos y compuestos que… nunca sirvieron para nada. Yo me imaginaba que cuando tuviera uno podría crear dinero y comprarme más cosas… Luego descubrí que eso era alquimia y no química (por qué nunca sacaron el Juego de Alquimia Mi Alegría?).


Mira el contenido, imagina las posibilidades!!!! Aprendemos y jugamos

Tuve la edición azul, que era la económica (típico de mi papá), pero aún así me gustaba mucho y me convirtió en el nerd que soy ahora.

Por otro lado, el microscopio también fue otro de mis grandes regalos. Era un microscopio de plástico MUY corriente, con 3 lentes de aumento y un espejito para reflejar la luz (puesto que no era eléctrico, necesitabas el espejo para cachar una luz y reflejarla al lente). También incluía unas micas de vidrio para poner lo que querías observar. Nunca sirvió el mío, no veía nada (o al menos no lo que esperaba ver).

Siempre deseé el telescopio pero nunca me lo compraron (demonios, aún hoy en día quiero un telescopio) creo que por eso no he podido probar la existencia de vida extraterrestre. Pero juro que un día de estos compraré uno.

Había otros juegos, de médico, de deportes, etc, nunca los tuve, pero había otro set, el de mujeres, que enseñaba a las niñas a ser unas pirujas mucho antes de que les crecieran tetas. Eran varios sets pero muchos incluían zapatillas, maquillajes y hasta diversas cajas que parecían de pastillas anticonceptivas. Gracias Mi Alegría por darnos alegría de cuando éramos niños, y prepararnos la alegría de adultos.

 

6- Juegos de mesa

Siendo un niño que creció con la televisión de los 80’s y 90’s, cuando llegaba noviembre empezaban los comerciales de juguetes. De pronto los comerciales se volvían tan interesantes como la programación normal, y claro, los juegos de mesa tenían una buena cantidad de apoyo, y siempre parecían mucho más divertidos de lo que realmente eran.

Juegos como Pulgas Locas, Adivina Quien, Hipos glotones, Clue, Monopoly, Turista Mundial, Fuga de Uvas, Operando… vaya, jamás acabaría si tengo que nombrarlos a todos, pero estos son los que meas recuerdo. Básicamente se trataban de comerciales donde un montón de niños (o la familia entera) se reunía a pasar un momento de diversión con estos juegos. En los comerciales, se veían dinámicos y retadores, aunque en la vida real iban desde aburridos y lentos (Pulgas Locas) hasta sencillamente tediosos y largos (Fuga de Uvas donde debías armar el tablero y hacer a tus uvas con Play-Doh… qué es eso? espera un poco y lo sabrás).

Los juegos de mesa eran reglamentarios en las cartas a Santa Claus de todo niño, aunque realmente terminaban olvidados después del primer día, con piezas perdidas y NUNCA se volvían a jugar. Recuerdo una vez que convencí a mi hermana menor que pidiera el juego de Clue, que es un juego de mesa donde debes investigar un asesinato usando pistas a la Sherlock Holmes (y siempre era el Coronel Mostaza). Pues bien, ese juego se lo regalaron de Navidad (Santa Claus o mis papás, no recuerdo…) y sólo lo jugamos ESE día, es más, lo jugamos una vez, durante la mañana de Navidad, y NUNCA más lo abrimos.

Eso era común con todos los juegos de mesa, en la realidad no eran tan divertidos como en tv, pero jamás aprendimos la lección y los pedíamos cada año. Y realmente no es que sean aburridos, sino que son MUY largos y es muy difícil juntar gente suficiente para jugarlos como se debe, por lo mismo, se mantenían guardados y si por alguna razón llegaban amiguitos de visita… pues mejor jugábamos con juguetes, videojuegos o fútbol.

Quiero comentar del juego Fuga de Uvas, éste es una versión de otro llamado Rat Trap. Fuga de Uvas se convirtió en mi obsesión durante un tiempo (hasta que mi hermana lo pidió de Navidad, yo no gastaba mis regalos en juegos de mesa, convencía a mis hermanas de hacerlo). Fuga de uvas se trataba de un grupo de uvas que debían escapar de una fábrica de jugo de uva. Avanzabas por el tablero repleto de trampas (que debías armar) y realmente lo divertido era CAER en esas trampas. Las uvas eran hechas de una plastilina muy corriente y cara llamada Play-Doh (destapa tu imaginación).


Mira todos los contenidos del juego, tardabas más en armarlo que en jugar

Esta plastilina era menos aceitosa que la tradicional, más saludable (y se rumoraba que hasta comestible, pero nunca me comí una) pero también era menos maleable, se secaba muy rápido y era difícil darle forma.

Como las uvas eran de plastilina, el chiste era… DESTROZARLAS!!! y ver como eran aplastadas, cortadas, machacadas y torturadas a muerte. Lo interesante era el comercial, donde cantaban una clásica canción italiana pero con letra arreglada que decía: “Fuga de Uvas es la diversión, aplástalas, acábalas de un pisotón, por aquí, por allá, aplasta y gana pero YAAA, es la diversión con Fuga de Uvas en acción”. OK, la letra quizá no sea exacta, pero se me quedó grabada casi en su totalidad. Vaya que la tv influía en mi.

 

5- Transformers


La pesadilla de todo padre

Cómo no desear tener Transformers? Tenían un comercial de media hora disfrazado de caricatura, más los comerciales normales y además eran geniales!!!. Digo, vehículos que se transforman en robots!!! no se puede ser meas cool que eso!!!.

El problema era la ENORME variedad de juguetes que había en cada “Familia de juguetes” o sea, tantas variaciones de la misma línea. Y los Transformers no fueron la excepción. Había cientos de robots diferentes (o al menos eso me parecían en esos años). Y variaban en formas, tamaños o incluso en la era.

Recuerdo que los Decepticons eran más caros que los Autobots (y por eso nunca tuve uno). Los transformers chiquitos (que eran los que me compraban, eran baratos, hasta se vendían en Farmacias Benavides). La línea prehistórica donde Fucking dinosaurios se trasformaban en Fucking robots, de algún modo juntaron las obsesiones de los niños de esa época (dinosaurios y robots) y fueron geniales, … nunca tuve uno (malditos traumas de la niñez).


De algún modo pudieron hacerlos más geniales

Y cómo olvidar a Devastator, el robot gigante que se ensamblaba de varios robots de construcción más pequeños, cuando mucho tuve 2 partes, jamás pude completarlo. Devastator era el sueño de todo nerd de los juguetes.

Algunos (los más chidos) eran de metal, eso los hacía más resistentes, pesados y cool. Los Transformers eran básicos de la cartita a Santa Claus de todo niño, si no incluías al menos uno, es que eras gay.

 

4- Tortugas Ninja

Durante finales de los 80’s e inicios de los 90’s, las Tortugas eran la onda, eran lo in, lo cool. La caricatura ruleaba, las películas nos emocionaban e incluso era cool escuchar Rap gracias a las TMNT. Es más, antes de las tortugas, NUNCA en mi vida había comido pizza, y decidí probarla para ser como mis héroes verdes.

Claro que los juguetes no se iban a quedar fuera de esta tortufiebre. Y hubo muchos… MUCHOS. Las TMNT tuvieron diversas ediciones de juguetes, claro, empezaron con lo tradicional, los personajes de la tv, pero poco a poco fueron sacando unos nuevos, usando villanos menores de la tv, dándoles vestuarios e incluso sacaron ediciones basadas en las películas.

Y claro, como tortufan que soy, siempre quise tenerlos todos. De las TMNT es de la serie que más juguetes tuve. Tenía a las 4 tortugas (aunque a Leonardo me lo encontré en un terreno baldío cerca a mi casa), Splinter, April, Shredder (pero se me perdió), Foot Soldier, Movie Foot Soldier (este era cool), Muckman, Casey Jones, Leonardo Samurai, Donatello detective y creo que Rafael Astronauta, así como un Rocoso transformable y un Rafael transformable. Aunque realmente me faltaron muchos más


Nota las diferencias de cada tortuga, el color de piel, la expresión, el cinturón… éstas eran las tortugas originales, había unas piratas (las que me dieron), pero todas tenían la misma expresión y el mismo tono de piel. Pdres, sepan esto, el fan SABE, nosotros SABEMOS cuando algo es original, somos fans, esos detalles que a ustedes se les escapan, a nosotros no. Cuando se trata de juguetes, los fans somos los expertos.

Nunca tuve vehículos pero eran impresionantes, siempre quise tener un Tecnódromo. Tenía amigos que tuvieron algunos pero en general, no vi ni la mitad de lo que había disponible.

Actualmente ya no tengo ninguno, se me perdieron, quemaron o mi mamá regaló mis juguetes. Pero siempre he pensado que cuando rehaga mi colección de juguetes, las TMNT serán las primeras que conseguiré.


Conoce a Muckman, era genial

3- G.I.Joe

Si hablamos de “Familias de juguetes” grandes, G.I.Joe se lleva el campeonato. Esta serie de juguetes se remonta a los años 50’s, con juguetes que parecían Ken de Barbie, pero los que nos impresionaron, fueron los de los 80’s y 90’s.

Esos juguetes eran unos pequeños soldados (con caderas móviles unidas por una liga), pero lo genial y lo que de verdad queríamos eran los vehículos. CIENTOS de vehículos de CIENTOS de líneas, cada uno meas cool que el otro.

Había tanques, barcos, aviones, la línea tigre, la línea con misiles que realmente disparaban, bases, vehículos trasformables, uf. Eran muchísimos.

G.I.Joe eran los juguetes pensados para que los niños fueran rudos, héroes de plástico que admirábamos y que nos decían la realidad de la vida, que tener buen carro es lo que importa.

CADA AÑO pedía la COLECCIÓN de G.I.Joe… y obviamente NUNCA la recibí. A veces me compraban algún juguete pero en realidad tuve pocos de estos y nunca eran las versiones meas grandes (tuve un barco de la línea tigre).

G.I.Joe era un orgasmo de juguetes, sólo así se podría describir. Por separado no eran mejores que Transformers, pero todos juntos se convertían en la razón de a existencia de los niños, todos pensábamos “quizá algún día yo los tenga todos”. PD: Aún trabajo en eso.


Este fue el único vehículo G. I. Joe que tuve, el TigerShark… era barato

Con tanta variedad de juguetes, era frustración segura, nunca tus papás iban a encontrar ESE que tú querías, y como no querían tirar el dinero, mejor se iban a la segura y te compraban ropa, algo que es un hecho que sí quieres (nótese el sarcasmo). así que al final, una gama tan grande jugaba en nuestra contra.

 

2- Juguetes de la película del momento


No muchos conoces estos monitos, fueron los que tuve, nunca entendí de dónde se suponía que salió el de la izquierda

Ok, todos los anteriores eran geniales pero, qué tal esos juguetes basados en modas que no duraron tanto? Digamos, Terminator 2, Batman (película y serie animada). Jurasic Park, Star Wars, Los Cazafantasmas, Robocop y un laaaargo etc.

Pues esos juguetes eran nuestra obsesión, Sí, quizá no perduraron con los años, quizá en realidad no eran tan buenos, pero los deseábamos cuando la película acababa de estrenarse o cuando la serie estaba en su apogeo.

Sería muy difícil recordar todos esos juguetes que salieron como parte de la mercadotecnia de una película pero los que más recuerdo son los de Terminator 2, soy fan de la película y los juguetes estaban excelentes, tuve unos pocos. Tenía el esqueleto del Terminator, un Arnold con brazo reemplazable y otro más al que se le bajaba el pecho y disparaba un… ancla? Sí era ridículo pero los juguetes ruleaban, debí comprar más, eran mis favoritos.

Como olvidar los juguetes de los Cazafantasmas, sí, esos que si presionabas las piernas hacían gestos de espanto, y los monstruos a los que también les presionabas un botón y se transformaban. De estos tuve a Egon, a Wilson y a Ray, así como a un policía que se convertía en calavera.

Y los juguetes de Batman, Oh my God, eran increíbles (y muy extensos), había de las películas y de la serie animada. Siempre quise el Bat Coupe, que era como un batimóvil deportivo. uve un Batman de la Serie Animada que tenía una mochila a la que le salían alas, era genial.

Y claro, la fama alcanzaba al ánime, y Los Caballeros del Zodiaco eran la neta. Al igual que el resto de los juguetes de esa época, había muchísimos y elegir uno era muy difícil. Estos en especial eran de los caros por los que sólo tuve 2, y los tuve al final de la fama de la serie, a precio reducido (como 30 pesos), de hecho aún conservo ambos, aunque les faltan algunas piezas (son Shiryu y Sid Zeta Mizar).

Un poco más atrás, los juguetes de He-Man eran la onda, dejemos de lado los chistes homoeróticos por favor. El Castillo Grayskull era mi obsesión, así como la base de Skelletor. Y los personajes, tantos para elegir. Como siempre, mi infancia no se caracterizó por tener muchos juguetes así que tuve pocos. Solo He-Man, Battlecat y el carrito verde que volaba.

Estos juguetes de moda quizá no perduraron como los anteriores, pero gracias a la fiebre que sus películas o series provocaban, se volvían los artículos a pedir en Navidad, pero no los mejores, ese puesto del mejor juguete de la historia va para…

 

1- Dino Riders


Holy shit, this is awesome!!!! Pasaba HORAS simplemente mirando este dibujo en la caja del T Rex.

Los Fucking Dino Riders, los mejores juguetes que se han inventado. dinosarios con ARMAS!!!! De eso se trataba todo, encuentra una bestia mortífera y ponle algo que la haga aún más cabrona.

Y había muchos, de hecho había uno por casi cada dinosaurio famoso. Y claro, como en todos los casos, variaban en tamaño (y precio). Los grandes eran el sueño de todo ninno (y los mejor hechos), el Tiranosaurio, Brontosaurio y Estegosaurio alcanzaban precios de hasta 500 pesos c/u (el Tiranosaurio hasta era de pilas). Eran juguetes enormes con muchas armas y muchos monitos que se trepaban en ellos.


WOW, mira esto, dime que no es lo mejor que has visto en tu vida

Claro, había otros más simples para bolsillos más tacaños (hola papá) y por desgracia sólo tuve uno, el Babalucas (así le llamaba debido a la caricatura Dinoplatívolos), o sea, el dinosaurio que tiene como que un coco y da cabezasos. Era de los pequeños, pero me gustaba mucho, me lo dieron una Navidad y no podía dejar de jugar con él.

Yo iba a las tiendas y me la pasaba de lujo nada más viendo la caja e imaginándome la diversión que tendría si el juguete fuera mío, seguro yo me divertiría más que cualquier otro niño. A veces trataba de poner cara de tristeza para que mi papá (o cualquier persona) se apiade de mi y me lo compraran… no funcionó (y no lo saqué de Los Simpson, esto es REAL).  Este trauma perdura y aún me salen lágrimas cuando veo un niño que quiere algo y sus papás NO se lo compran (a pesar de que ese algo sea barato).


El niño que tuvo estos juguetes fue el más feliz de la tierra

Los Dino Riders fueron el mejor juguete que se ha creado, eran diversión hecha de plástico, y a diferencia de los anteriores, su “Familia” no era tan grande, digo, eran más de 50 pero aún así menos que otros juguetes. Pero no fueron tan famosos y hoy en día se consideran de colección, algunos están MUY caros. Pero si llego a ser millonario me los compro.


Todos queríamos este, el Tiranosaurio…

Vistos hoy en día (en fotos) no se ven tan espectaculares, pero trata de verlos con ojos de niño ochentero. Simplemente al ver las ilustraciones de la caja, enormes recuerdos llegan a mi mente, de fantasías donde dinosaurios matan gente y yo los controlo. ahh recuerdos de Navidad.


… pero en su lugar el ÚNICO que tuve fue este… el babalucas

Mención honorífica- Videojuegos


Si veías esto bajo tu árbol, eras feliz… yo lo vi (aunque el mío era reconstruído, vino sin el hielo seco)

Ok, no podía incluir esto porque… pues obvio que ganaría, los videojuegos nos apasionan a todos aún hoy en día, y gastamos miles de pesos en ellos (consolas de 7 mil pesos -hola PS3- juegos de mil). Por eso mismo, incluírlos junto a los demás eran injusto. Pero créeme que eran el regalo número 1 que todos pedíamos.

Recibí mi Snes en Navidad (y debo decir, fue comprado de pulga puesto que aunque traía caja, no traía el hielo seco que protege al aparato), y junto al Snes, tuve el Street Fighter 2. Y me la pasé jugando TODO el día desde la madrugada que me levanté para abrir mis regalos (salvo un espacio de algunas horas para ver Caballeros del Zodiaco por Caritele). Es el único juguete que no tuvo el destino de ser olvidado al poco tiempo… y años después lo vendí para comprar un N64, pero si tuviera una máquina del tiempo, mmmm…

Además del Snes y SF2, también recibí (años después) Art of Fighting de Navidad, después de eso ya estaba muy grande para seguir recibiendo regalos de la manera tradicional y mi papá comenzó a darme dinero en vez de regalos, por lo que el resto de mis juegos eran comprados antes o después de Navidad, pero ya no recibí ninguno de sorpresa ese día exacto.

Recibir dinero de Navidad no está mal, pero NADA se compara con la emoción de no saber qué obtendrás, con no saber lo que está envuelto bajo el árbol. La sorpresa al ver las cajas (o desilusión cuando es ropa), todo eso es lo que hacía la Navidad especial, ya de grande, eso no existe, por lo mismo, la emoción de la Navidad ha bajado, pero aún es mi fecha favorita.

Claro, dar regalos físicos es mucho más difícil que dar dinero (con eso sólo lo entregas y que se hagan bolas).

 

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  • Me encantó la reseña, creo que al igual que tú mis papás no entendían la orden de las jugueteras (Mattel, Hasbro, Fisher Price) de regalarnos esos armatostes que no eran ni la mitad de lo anunciado pero la ilusión valía el gasto.

    Saludoos!!

    • Ademas de que queriamos exactamente esos juguetes, el fan sabe como es lo que quiere, que cada tortuga tiene la piel de otro color y una expresion diferente en la cara. Todo gracias a los beneficios de los comerciales.