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Finalmente pasó una semana y es hora de que termines esta macabra historia escrita por SID, ¿qué le sucedió? ¿se divorció de su esposa? ¿la suegra hizo las pases con él? ¿volverá a engordar? Averígualo hoy en el desenlace de la historia (hasta ahora, SID promete que continuará)

Todo el dia estuve muy triste, sin energía ni ganas de nada. Mas callado que de costumbre. Lo unico que queria era ver televisión y comer, nada mas.

La casa que había adquirido era grande, tenia dos pisos e incluso hasta un patio con jardín.

En la noche tenian que estar prendidos 12 focos para tener toda la casa iluminada. Para evitar la fatiga de eso, unicamente me iluminaba con el celular y prendia el foco de la habitación en la que me encontraba.

La primer noche en esa casa la había pasado con mi esposa y con mi bebe, la segunda la había pasado completamente solo y no había pasado nada, de hecho había dormido muy bien. La tercera no fue así.

Esa noche, estando en la cama, cerré mi ojos y no tarde en quedarme dormido. Uno pierde la noción del tiempo, no supe en que momento fue cuando comencé a soñar:

Estaba yo en casa de mi familia, era de noche y todo estaba iluminado por truenos. Estaba lloviendo muy fuerte y hacía mucho viento. La casa estaba completamente sola. Yo me metía a todos los cuartos buscando a alguien pero no pude encontrar a nadie. Empecé a sentir mucho miedo.

Finalmente sali a la terraza a pesar de estar lloviendo, comencé a buscar con la mirada en las calles pero no había gente, de repente empezaron mas truenos, volteo hacia arriba y el cielo se veia lleno de nubes negras todas revueltas por el viento y cada que había un relámpago lo iluminaba.

Mi miedo creció cuando cada relámpago iluminaba algo parecido como a sabanas negras sobrevolando únicamente alrededor de mi casa, iban como en círculos, y poco a poco se iban acercando hasta prácticamente aterrizar en el techo de mi casa.

Después de ver esto desperte y no podía moverme, incluso trate de hablar o gritar y solo me salía una especie de gemido, finalmente pude moverme.

Cuando pude despertar vi la hora, eran exactamente las 3:05 de la mañana. Quise volver a dormirme pero eran de esas veces que te da miedo volverte a dormir para no volver a tener pesadillas.

A partir de esa hora me puse a dormitar hasta que llegó la hora de levantarme para ir a trabajar. Como suele pasar, ya durante el día, se arma uno de valor e incluso llegué a olvidar aquella pesadilla.

Esa noche, volví a dormirme con toda la confianza del mundo en esa casa.

En esta ocasión tarde mucho en conciliar el sueño, recuerdo haberme acostado a las 10 de la noche, revisé la hora y eran las 11:45 de la noche y todavía no había dormido nada. Hasta que de repente, me quede bien dormido.

Esa noche dormia y despertaba, dormía y despertaba, no lograba dormir mas de 2 horas seguidas.

Estaba incomodo y no sabía porque.

Empezaba a sentir comezón por todo el cuerpo, pensé que eran mosquitos pero no había ninguno.

Durante ese tiempo, prácticamente me dormía con cuatro cobijas y de las grandes porque hacia mucho frío, lo curioso es que me dormía todo cobijado y despertaba debido al frío, destapado y con unas tremendas ganas de orinar por lo mismo. A mi no me solía pasar esto, si yo me dormía de lado, amanecía de lado.

También me di cuenta de un perro que tenía un vecino, siempre ladraba cuando otro perro pasaba por ahí, porque durante las noches, ese perro ladraba y el otro como que le contestaba; pero de repente empezaba a ladrar mucho sin razón aparente.

Había noches que cuando no eran las pesadillas, era el frío, era el perro, o era la comezón en todo el cuerpo, pero a fuerzas tenia que despertarme en las noches. Yo incluso pensaba que era por nervios o algo por el estilo.

De repente me dio la inquietud de ir con la señora Gloria para saber que estaba pasando pero pensaba que como yo ya me había separado de mi esposa y estaba decidido a divorciarme, no le encontré caso alguno.

Lo sueños comenzaron a cambiar, era seguido que soñara con víboras que me mordían, recuerdo una ocasión que soñé a mi esposa toda llena de telarañas, obviamente las telarañas tenían arañas y eran de esas viudas negras, de las que tienen pancita roja. (Esas arañas me dan horror a mi).

Finalmente llegué a una noche, la ultima que pase en esa casa.

Esa noche, me fui a dormir pero a diferencia de otras veces, yo estaba bien cansado y con mucho sueño. Ahora si que un huracán no podría despertarme hasta el día siguiente. Mas tarde en acostarme que en lo que me dormí.

Desde la 9:50 de la noche hasta las 3:00 de la mañana, nada pudo despertarme. Pero dando aproximadamente las 3:01 desperté debido a una pesadilla.

Nuevamente no podía moverme, intenté hablar y otra vez me salía un débil gemido, hasta que por fin pude moverme.

Inmediatamente noté que el perro no ladraba, hasta se podía escuchar el viento.

Siempre que me metía a mi cuarto, cerraba la puerta para que no entrara aire frío precisamente, cual va siendo mi sorpresa, que la puerta voy viendo que estaba abierta…

Me levante para cerrarla, simplemente pensé que no la había cerrado bien, todavía estaba espantado por la pesadilla y cuando me dirigía a la cama para volverme a acostar, ese miedo como que iba aumentando.

Recuerdo que me quedé parado a un lado de la cama con temor de volverme a acostar, de repente como un chispazo me entro el presentimiento de que a lo mejor mi esposa o mejor dicho su familia se había metido a la casa a esas horas… y precisamente la noche que había tenido el sueño tan pesado.

Debido a que todo había sucedido tan rápido, no tuve oportunidad de darle copia de la llave de la casa a mi esposa, en teoría ella no tenia acceso a esa casa, pero pensé que tal vez pudo haber ido por un cerrajero o algo por el estilo.

Inmediatamente pensé que si alguien se había metido, simplemente me encerraba en el cuarto y llamaba a la policía, ahí tenía mi celular. Lo malo que no tenía el teléfono de la policía de esa ciudad.

Encerrarme era buena idea, lo hice y permanecí en silencio un rato para escuchar cualquier ruido extraño.

Esperé como 2 minutos y no se escuchaba absolutamente nada. lo que mas me sorprendía era el silencio absoluto que reinaba en toda la casa, ni un maldito grillo ni un mosquito ni nada que hiciera algo de ruido.

Decidi sigilosamente ir a checar cada rincón de la casa. Con mis ojos acostumbrados ya a la obscuridad, alcanzaba a ver entre penumbras.

En ese instante estaba mas preocupado porque se hubiera metido alguien a la casa, prácticamente de momento se me había olvidado la pesadilla que tuve.

Primero chequé el baño que era lo mas próximo a mi cuarto, no había nadie.

Después pasé a las otras 2 recamaras, tampoco había nadie.

Finalmente revisé el primer piso pero lo primero que hice fue revisar las puertas de entrada, todo estaba cerrado normal. Respiré aliviado la verdad.

Aproveché para ir al baño que se encuentra en el primer piso (mi casa tiene dos baños, uno en cada piso).

Ese baño tenia rato que no lo ocupaba, al momento de entrar inmediatamente se percibía un olor muy raro, olía como a perro y a caño al mismo tiempo.

Oriné lo mas rapido que pude y me regrese a mi cuarto a dormir.

Ya estando en mi cama, me acosté de lado. Todavía ni agarraba el sueño cuando me empezó a dar mucho escalofrío, y comencé a sentir el cuerpo bien pesado y de repente otra vez no podia moverme.

Les juro que empece a sentir como que alguien se recargaba en la cama, no podia voltearme para ver que era, cerre los ojos y tenia horror amigos, horror de abrirlos.

Intente moverme y gritar y no podía. Fue entonces cuando senti que algo rasposo tocaba mi pierna. Se sentia mas o menos como una cucaracha, como un insecto pero enorme que traia pegado en la pierna.

Abrí los ojos y avente las cobijas a un lado y me levante lo mas rapido que pude de la cama, prendi el foco rapidamente y es cuando voy viendo en la cabecera de la cama un alacronzote bien guero.

Fue cuando dije…. no maaaaa!!!!

Al día siguiente, siendo las 11:20 de la mañana, llamé a casa de mi familia para pedirles que me acomodaran mi cuarto, iba a quedarme con ellos por tiempo indefinido.

Para mi mama fue un alivio enterarse de esto, desde el primer momento que supo que me separé, me insistió constantemente que me fuera a casa con ellos (ya saben como son las mamas.) Al terminar de hablar con ella, colgué el teléfono, todavía me daban comezón las ronchitas que me salieron de los puros nervios de la noche anterior….

La noche anterior; al darme cuenta del alacrán que estaba en la cabecera de mi cama, inmediatamente agarre un zapato y con el mismo lo aplasté.

Posteriormente revisé las cobijas esperando encontrar algo, pero no pude encontrar absolutamente nada.

Ya no sabía si eran nervios o miedo o que se yo. Opté por prepararme para ir a trabajar y esperar la hora para irme.

El sol salió entre las 5:30 y las 6:30 de la mañana.

Empece a lavar unos vasos de vidrio sucios que había dejado dias atras y no se como pero uno se me resbalo y cayó al suelo quebrandose.

Esto es el colmo … pensé, ni siquiera me molesté en recoger los vidrios, ahi deje tirado todo. Comencé a guardar ropa y objetos personales, era la ultima vez que me quedaba yo ahí.

Cuando llegué a casa de mi familia, estaba terriblemente cansado, apenas salude a mis familiares y me fui directo a dormir. Como ya se estaba haciendo costumbre, salí tardísimo de trabajar por lo que no tenía ánimos de nada.

Esa noche, estando profundamente dormido, me desperté debido a unos ruidos, como que estaban quebrando botellas o algo parecido. No le dí ninguna importancia y me volví a dormir, estaba yo bien cansado y desvelado de la noche anterior.

Pasó la noche normal.

En la mañana mi mama me despierta bien enojada preguntando que había pasado en el cuarto.

Yo mas dormido que despierto me incorporo y todo extrañado le pregunté que que había pasado.

La habitación está dividida por una pared, en un extremo esta mi cama y del otro hay un tocador o mesita, donde mi mamá tiene todos sus perfumes, lápiz labial, maquillaje, etc.

Incluso esta hasta un pequeño estéreo.

Todos éstos se encontraban tirados en el suelo, como si alguien hubiera llegado y los hubiera tirado a propósito.

Obviamente mi mama pensó que yo, tal vez, en un arranque de ira, había hecho todos esos destrozos…

cosa que no era así.

Me levanté y comencé a revisar el lugar del accidente.

La causa del accidente había sido que las patas delanteras del tocador, estaban quebradas, por lo que todo todo el mueble se ladeó hacia adelante tirando todo.

Ese fue el comienzo de una seria de cosas que comenzaron a suceder a raíz de que llegué a casa.

Cada que llegaba de trabajar, me dirigía directamente a la tienda a comprar galletas, sabritas, dulces y chocolates, después me encerraba en el cuarto, prendía la televisión y mientras comía todas las chucherías que había comprado, la veía hasta que se hacía de noche.

Esta rutina (que si recuerdan, era la misma que tenía cuando vivía con mi esposa) se repitió por poco mas de un mes; hubo un momento en que iba directamente a una dulcería y compraba las cajas enteras.

Mis familiares me invitaban a salir por las tardes, uno que otro amigo me invitaba a salir los fines de semana, incluso una vecina me invitaba a clases de baile, pero nunca accedí a ir con ninguno, no les miento amigos, pero cuando llegaba de trabajar, me daba una flojera terrible.

Durante ese tiempo, acompañe al doctor a mi mama porque una noche, mientras dormía, se había caído de la cama. Era la primera vez que le pasaba eso… en toda su larga vida.

Las apariciones de alacranes se hizo extrañamente frecuente.

En una ocasión, apareció uno en el techo del baño, en otra ocasión por las escaleras (esa vez estuvo a punto de picar a mi tía), una vez en el techo de la habitación de mi mama, a mi hermano le tocó matar uno (era la primera vez que mataba un alacrán en su vida).

Con decirles que hasta una vez caminando por el patio, sentí que pise algo y hasta tronó bien sabroso, pensando que era una cucaracha, voy viendo y era un alacrán bien panzón. Esa noche me iba a bañar y estaba en chanclas, si lo hubiera pisado mal, segurísimo que me hubiera picado.

En el trabajo ya me habían salido 2, uno pequeño bien negro cuando estaba hablando por teléfono, a un lado de un florero, y otro mas que se encontraba abajo de mi escritorio.

Un día estando en el comedor, vi que en la mesa salían muchísimas hormigas, eran tantas que pensé que se les había tirado un refresco o algo. Sin embargo ese no era el único lugar, también en una parte del baño y en el patio había muchas hormigas. De distintos tamaños pero el color era el mismo: rojas.

Hubo un día que le reclamé directamente a mi mama, le dije:

+ Bueno mama, porque hay tanto alacrán y tantas hormigas en la casa, si antes de irme no había nada esto…

– Bueno hijo…. comenzaron a salir desde que te regresaste para acá.

Eso sembró en mi una duda, recordé que en mi trabajo, al único al que le habían salido los alacranes había sido a mi. A ninguno de mis compañeros le había salido alguno.

Es momento de ir con la señora Gloria… pensé.

Para ser sincero, esa idea ya tenía tiempo rondándome en la cabeza, pero ya hasta miedo tenía ir con ella la verdad. Como era obvio, llegué con la señora Gloria sin previa cita, justamente me abrió un amigo que conocí ahí mismo… Nos saludamos.

Tenia algo de gente, pero hasta eso, terminó rápido con los demás y tocó mi turno. Cuando me vio, lo primero que dijo fue….

+ Que gordo estas…

Ultimamente era lo que todo mundo decía al verme.

Lo primero que hice fue pedirle que me hiciera una limpia, nuevamente, la señora Gloria empezaba fresca como una lechuga y terminaba hasta con ganas de vomitar.

Me preguntó que había pasado, ella supuso que todo se había arreglado, como ya no había vuelto.

Brevemente le platiqué absolutamente todo, cuando llegué a la parte de que mi esposa se fue de la casa, se mostró bastante sorprendida… dijo:

+ No puede ser, esto no debió haber terminado así… sencillamente no puedo creerlo.

A mi me sacó mucho de onda sus palabras, posteriormente seguí platicandole lo que me había pasado en la casa, lo de las hormigas y los alacranes.

La señora Gloria me explico que hay lugares donde aparece mucho alacrán, generalmente se ponen mucho en madera o donde hay muchas cosas arrumbadas, que aparezcan alacranes ahí, de repente es normal. De igual manera los hormigueros. Pero hay que ser muy observador para darnos cuenta cuando la aparición de estos bichos es fuera de lo normal.

El significado de las hormigas es pura mala vibra, se relaciona mucho con lo que son los chismes, las habladurías, un poco las envidias.

Si un día va una persona a tu casa y se queda varios días, y de repente ves que aparecen hormigas, eso significa que esa persona trae consigo mucha mala vibra, que es envidiosa, chismosa, estas platicando con ella y te empieza a doler la cabeza. Las hormigas no son buena señal.

Por otro lado, los alacranes o cualquier animal ponzoñoso, lleva consigo un significado diferente. Es señal de que alguien te quiere hacer mucho daño, o que de repente representa un mal augurio, como de que te va a pasar algo malo.

Siempre es necesario saber distinguir entre una cosa y otra, no porque te salga un alacrán ya pienses que te va a pasar algo malo, o porque veas hormigas pienses que es malo.

En mi caso, las cosas eran mucho muy evidentes, si antes en mi casa no había ni hormigas ni alacranes, pero al momento de haber llegado yo, comenzaron a salir esos bichos, pues es mas que evidente.

La señora Gloria me dio cita para la semana siguiente. Ella tenia que hacer sus “cosas” para saber que estaba pasando.

No me quedó mas que esperar.

En casa mi hermano era muy dado a tener mascotas, tenia varios canarios, peces, un par de tortugas, hasta un perro pero lo regaló.

Justamente en esa semana se murieron 2 peces, a los dos días de eso, se murió un canario. Era común que de vez en cuando se murieran los peces, pero nunca se habían muerto dos de jalón.

Canarios nunca se había muerto ninguno, de hecho el único incidente que habíamos tenido con los canarios fue una ocasión que un gato bien panzón se metió a la casa y tumbo la jaula, nada mas. Era la primera vez que se había muerto uno.

Era bastante obvio que desde que regresé a casa, empezaron a pasar ese tipo de cosas; además, era cosa de todos los días que alguno de mis tíos o primos mayores me echaran su sermón. – échale ganas, tienes que superar esto… decían.

Se me hacía raro que todo mundo fuera tan insistente, incluso hasta mis amigos cada que me veían me salían con sus consejos de que ya lo pasado pasado y todo eso. Llegó un punto que me llegó a molestar bastante que de la forma mas grosera posible les pedí que simplemente me dejaran en paz.

Mi mamá se dio cuenta de ello.

Una noche en particular, llegó de visita la mayor de mis tías (y la mayor de la familia de mi mama). Ella era algo así como la máxima autoridad en mi familia.

Esa noche yo me despedí argumentando que tenía mucho sueño, la verdad no era cierto pero simplemente quería escaparme del sermón de mi tía.

Todos mis familiares (con excepción de mi hermano) se sentaron en la sala y empezaron a platicar de mi.

Para ser sincero esa noche no quería escuchar lo que decían, sabía que iban a hablar de mi y no me interesaba en lo mas mínimo lo que dijeran; sin embargo, algo (no sabría decir que) hizo que a escondidas escuchara atentamente su conversación.

+ Y como esta este muchacho .. pregunto mi tia…

– Pues esta muy mal, ha cambiado muchísimo , hasta parece otra persona… dijo una tía.

– A mi incluso me duele la cabeza tan solo estar platicando con el… dijo una prima.

Ya se ha vuelto muy corajudo, de todo se enoja, a veces he notado que me mira con mucho coraje…

desde que llegó no he visto que se haya reído ni una sola vez… dijo mi mamá y empezó a llorar…

Las palabras de mi mama la verdad me dolieron muchísimo, pero ella tenía toda la razón. Hacía mucho tiempo que ni siquiera había sonreído para nada. No me di cuenta que me había vuelto una persona tan irritable…

Pero el tiro de gracia me lo dio mi hermano, cuando entró de improviso en la conversación; dijo estas palabras acerca de mi…

– Mi hermano esta como enfermo, ademas esta actuando muy raro; antes le gustaba mi compañía pero cuando entro a su cuarto me corre. Solo quiere estar solo y se la pasa comiendo y viendo tele…

Un primo dijo, – si es cierto, ya esta bien gordote, y luego siempre vistiendose igual, ya hasta parece foto. Mi mamá dijo: es verdad, ha descuidado muchísimo su aspecto personal. Luce muy desaliñado.

Mi tía empezó a tranquilizar los ánimos, les comentó que después de una ruptura era “normal” pasar por todo eso…

Preguntó que era realmente lo que había pasado, el motivo de mi separación. Mi mama le comentó que era por los familiares de mi esposa, que se metían mucho en nuestra relación.

Mi tía dijo que yo había tenido la culpa, al haberme ido a vivir con ellos, cuando lo primero que debí hacer al momento de casarme era irme a vivir a otro lado mi esposa y yo nada mas.

Posteriormente le platicaron a mi tía, lo de los alacranes y las hormigas; le dijeron que algo extraño estaba pasando porque varios de ellos, me habían soñado cubierto de puras telarañas.

Mi tía escuchó atentamente todo lo que mis familiares dijeron, finalmente calmó un poco los ánimos y solo se limitó a pedirles que todos rezaran mucho…. por mi.

Ya estando en mi cama, me puse a pensar en todo lo que dijeron, yo les estoy contando un brevísimo resumen pero la platica duró casi unas dos horas, dos horas que me pasé escuchando que pensaba mi propia familia de mi.

Fue una experiencia muy extraña… pero me hizo darme cuenta de muchas fallas que yo tenía.

Al día siguiente, al llegar de trabajar… toda la familia se reunió en la sala, para rezar un rosario.

Al terminar de rezar el rosario, sentí una paz… una gran paz que hacía mucho tiempo no había sentido.

Siempre estaba ansioso, nervioso pero aquel día no fue así.

Esa tarde convivimos mi familia y yo… y me sentí “protegido”.

Llevábamos varios días seguidos rezando el rosario sin fallar, encendíamos una vela que estaba bendita y toda mi familia se sentaba en la sala para rezarlo.

Cuando terminábamos, yo me iba a un parque a correr y ahí pasaba gran parte de las tardes. Esto lo hice con la finalidad de bajar de peso, de distraerme, de hacer algo de beneficio. Ya no podía pasar mas tiempo viendo tele sin hacer nada.

Cuando hacía ejercicio, regresaba sudando a chorros; una tía y mi hermano me dijeron que olía muy feo; no le di importancia a este comentario, pensé que era normal.

Así transcurrieron los días hasta que me tocó ir con la señora Gloria.

Nuevamente llegué con los nervios de punta, a ver con que novedad me recibiría en esa ocasión… y como ya era costumbre, no me falló.

En primer lugar la señora Gloria me hizo notar que las cosas estaban tomando un rumbo opuesto al que debía ser. Me dijo que lo que me había pasado en la casa estaba realmente muy raro y que era necesario ir ahí personalmente porque ella había visto algo dentro de la casa que no le había gustado y que era necesario sacarlo de ahí. Todo sonaba muy bien, hasta que dijo lo siguiente:

– Eso que hay en esa casa, esta muy enojado, por eso se manifestó de una forma muy agresiva contigo, quiero cerciorarme de ver que es realmente. Pero existe un inconveniente: voy a necesitar tu ayuda.

+ Pues aquí estoy, en lo que pueda ayudar… dije.

– Bueno, pero ese no es el problema; lo que voy a hacer es un trabajo de expulsión, es un trabajo muy pesado; el problema aquí es que tu y yo no podemos hacerlo solos, necesito ademas ayuda de otra persona. Esa persona tiene que ser un familiar tuyo forzosamente…

Que participara un familiar mío no me pareció buena idea, incluso le pedí a la señora Gloria que dejáramos las cosas así, al fin y al cabo yo no estaba viviendo ahí, ademas ya iba a entregar la casa próximamente y se me hacía mas fácil para todos dejar las cosas como estaban.

La señora Gloria no lo permitió así, dijo que era importante hacer ese trabajo y sobretodo que encontrara alguien de mi familia que estuviera dispuesto a ayudar.

Esa tarde, al terminar la sesión con la señora Gloria, era yo un mar de incertidumbre, de dudas y de preguntas. Que era exactamente lo que iba a hacer la señora Gloria en la casa? que era lo que allí había? quien de mi casa iba a poder ayudarme??

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