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Esta es una historia 100% real, es la historia de casado de un forero de Atomix cuyo nickname es SID.
Esta historia causó mucho interés en los foros, fue contada en muchísimos posts durante meses, dejando a todos intrigados sobre lo que sucedería. La historia puedes leerla en el foro de Atomix, subforo de OffTopic, tema de Historias de lo Paranormal, pero si te da hueva, aquí lo tienes enterito. Aunque no me consta que sea real, SID tiene buena reputación en el foro y no hay motivos para no creerle. La historia no ha terminado, aún nos tiene pendientes con lo que pasó después.

Que tal amigos, yo les platicaré una historia que podríamos catalogar como algo paranormal, pero que no tiene nada que ver con fantasmas o espantos ni nada parecido.

Sinceramente desde hace mucho tiempo quería postear mi historia pero no me animaba, sin embargo ahora lo hago porque siento que pudiera ser de mucha ayuda para alguien que pase por lo mismo que pasé yo; ya que esto, le puede pasar a cualquiera.

Esto sucedió hace aproximadamente dos años…

Como tantos jóvenes enamorados y siguiendo las leyes de la vida, mi novia y yo decidimos unir nuestras vidas en matrimonio.

Todo mundo se sorprendió al recibir la noticia de que pronto me iba a casar, ya que era por todos bien sabido que era una persona muy ojo alegre, que siempre renegué del matrimonio y que todo el tiempo estuve a favor del amor y de la unión libre…. hasta ese día.

Los arreglos se hicieron rapidamente y a finales del mes de diciembre me case tanto por el civil como por lo religioso.

Mi esposa y yo en ese momento decidimos irnos a vivir a casa de sus padres temporalmente en lo que nos acoplábamos, en lo que juntábamos un dinerito, etc.

Los primeros meses de matrimonio fueron digamos pura luna de miel. Todo era bello, todo era color de rosa, todo era alegría y felicidad.

Con el paso del tiempo eso fue cambiando y poco a poco fuimos cayendo lentamente a la realidad. Me di cuenta de que nos hacían falta cosas.

Yo siempre fui una persona muy activa, en mi trabajo ganaba muy bien; si quería algo, no descansaba hasta conseguirlo; tenía muchas ideas; así que poco a poco me fui movilizando para adquirir aquello que yo deseaba en el menor tiempo posible. Fue a partir de este momento que comenzaron las cosas extrañas.

La familia de mi esposa era formada únicamente por su papa, su mama y un hermano. Eran muy unidos… y por ello los admiraba mucho; pero a medida que fui conociendolos fui descubriendo algo que no estaba bien en ellos.

En una ocasión, vi una televisión increíble, muy bonita, y sobre todo muy grande. Con un sonido bastante potente. Quedé enamorado de esa televisión. Sin dudarlo la compre.

Al día siguiente fueron a la casa a entregarmela, tanto los vecinos como la familia de mi esposa se quedaron asombrados del tamaño de la televisión. Una niña incluso dijo que parecía un cine.

Al colocarla en su lugar, el papa de mi esposa (y nunca se me va a olvidar) me dijo lo siguiente:

Suegro: -Oye, porque compraste esa televisión ????? esa marca es malísima, se te va a descomponer.

Mejor hubieras comprado de la misma marca que es mi tele (viejísima por cierto) esa sale muy buena.

Ni siquiera recuerdo que le contesté, creo que le dije que compre esa marca porque estaba en oferta o algo así.

Pasaron 2 dias y la televisión…. se descompuso.

El dia que se me descompuso, me veia como con ojos de que me tenia lastima y me dijo:

Suegro: – Ya ves??? te lo advertí, te dije que se te iba a descomponer.

Ese dia con un montón de problemas para transportarla fui a cambiarla. Al regresar me encontré con lo siguiente:

Suegro: – Que ??? es la misma marca??? se te va a volver a descomponer. Esa televisión se me descompuso ese mismo día.

La tercera fue la vencida??? no realmente, la televisión que compre a las 2 semanas le apareció una mancha verde en una de las esquinas y jamas se le quitó, incluso esa tele ya ni siquiera fui a cambiarla por los problemas de transporte que me ocasionaba.

Mi suegro cada que entraba a mi cuarto y veia la tele, soltaba una risa medio burlona. A partir de ese dia me dio la familia de mi esposa muy mala espina.

En esas fechas, puse un negocio, le pedí a mi esposa que se encargara del mismo.

Toda la familia de mi esposa se puso en contra mía ya que decían que como iba a ponerla a trabajar, si se suponía que yo ganaba lo suficiente para mantenerla. Eso era cierto pero por mi forma de ser proactiva, yo quería seguir moviendome y que mi esposa se moviera también.

El negocio funcionó muy bien durante 3 meses seguidos, en ese tiempo compré un carro y estaba en trámite un crédito para comprar mi propia casa e irme de la casa de mis suegros.

En ese tiempo mi esposa salió embarazada y debido a eso decidimos permanecer con la familia de mi esposa hasta que naciera el bebe.

En esos días, traté de llevarme mejor con la familia de mi esposa, comencé a platicar mas con ellos y fui conociendolos un poco mas.

Para ser sincero, entre mas los conocía, mas deseaba no haberlo hecho. Me di cuenta de que eran personas mucho muy envidiosas, muy negativas, todo lo bueno que le pasaba a otra gente, significaba algo malo para ellos y sobre todo que siempre deseaban lo peor. Pero cuando ellos tenían algo, lo presumían abiertamente.

Me di cuenta de que mi suegro se llevaba muy mal con su misma familia, me enteré de que su propia madre en una pelea renegó de el y le dijo que no lo quería. Cosas de ese tipo.

Debido a lo mencionado anteriormente, decidí alejarme de ellos. Yo comía a otras horas, cuando se me acercaban me ponía a hacer cosas del trabajo, los fines de semana me iba con los amigos o con la familia.

Durante ese tiempo visitaba con frecuencia tanto a mi familia como a mis amigos, pero resultaba un tanto extraño que siempre que los visitaba, por alguna tontería terminaba peleandome con ellos (tanto familia como amigos).

Me molestaba bastante los comentarios que hacían de mi, decían que estaba bien gordo y que tenia un color amarillento muy feo. Decían que lucía como enfermo y que estaba muy irritable.

Si bien era cierto lo que me decían, yo pensaba que era a causa del embarazo de mi esposa. Es decir, tener un hijo provocaba una revoltura de emociones encontradas.

Entre mas pasaba el tiempo, tardaba mas tiempo en frecuentarlos hasta que finalmente dejé de ver a mis amigos por completo y a mi familia muy rara vez.

Todo transcurría con relativa normalidad, hasta que comenzaron a pasar cosas aun mas extrañas.

Durante las noches, siempre a la misma hora…. me despertaba. Exactamente a las 3 de la mañana.

Yo siempre he sido de las personas que cuando me duermo, ni un terremoto me levanta, pero de pronto comencé a sufrir de insomnio.

Empecé a tener pesadillas todas las noches… (todas) cuando anteriormente creo que ni soñaba nada. Debido a esto todo el día tenia mucho sueño, me sentía muy cansado y como que ya no carburaba como antes.

Yo siempre presumía de tener estomago de basurero, es decir, podía comer lo que fuera y en donde fuera y nada me hacia daño; pero en ese tiempo, hasta un yogurt me llevaba inmediatamente al baño. Comencé a sentir un extraño dolor en la boca del estomago, como una pequeña punzadita, dicho dolorcito me daba mas cuando discutía con la familia de mi esposa por lo que supuse que era a causa de los corajes. No le di importancia.

Las peleas con la familia de mi esposa se iban haciendo mas frecuentes, en un principio los agarrones nomas eran entre mi suegro y yo; pero al ver que el solo no podía conmigo, se le unió mi suegra, mi cuñado y finalmente mi esposa. Todos me agarraban en bola, solían cuestionarme en todo, querían que a fuerzas hiciera lo que ellos querían y a decir verdad yo no me dejaba.

Terminaba muy molesto y enojado pero curiosamente al final accedía a sus peticiones.

Debido a esto decidí irme lo mas pronto posible con mi esposa embarazada a otro lugar. Tenia el negocio, el crédito para comprar una casa estaban a punto de resolvermelo y me iba muy bien en mi trabajo. En una discusión con la familia de mi esposa, visiblemente enojado les comuniqué que ya nos íbamos a ir. Fue tanta mi convicción que estuve preparando mis cosas para irnos lo mas pronto posible de ahí.

Un día yo llegué del trabajo y estaban todos en bola, mi suegro, mi suegra, mi cuñado y hasta la novia de mi cuñado. Por dentro pensé… y ora estos que se traen.

Mi esposa fue la primera en hablar y dijo:

Mi esposa : -El negocio que “teníamos” decidí cerrarlo, porque mi embarazo ya esta muy avanzado y no puedo hacerme cargo de el.

Yo visiblemente enojado le respondí: – lo se, y por eso vamos a contratar a una persona que se haga cargo.

Mi esposa: – ya no es necesario, el local esta cerrado y acaban de traer las cosas. Ya no hay marcha atrás.

Lo primero que sentí al recibir esa noticia fue ese intenso dolor que provenía de la boca del estomago, y lo siguiente que recuerdo fue haber visto una pequeña pero marcada sonrisa en la boca de mi suegra.

Voltee a ver a mi suegro y el tenia una cara de zombi, no denotaba expresión alguna.

El negocio generaba un ingreso notable, al haber hecho eso truncaba momentáneamente mi plan de salirnos de ahí, pero nada que no pudiera resolver. Si ya no dije nada en ese momento fue por el embarazo de mi esposa, me tragué el coraje y me encerré en mi cuarto. Parecía que había tragado carbon ardiente. Eso fue el comienzo del fin.

Un mes después de ese evento, recibí la noticia de que rechazaron el crédito, una semana mas tarde me quitaron horas en mi trabajo y me rebajaron el sueldo. No se porque me agarro de repente un miedo y una inseguridad que no había conocido antes.

Obviamente los planes de salirme de ahí se fueron abajo. De momento la única deuda que tenia era la del carro y de repente debía hasta el perfume que ponía.

El dinero no me rendía para nada, si un lunes me pagaban dinero para el jueves ya no traía absolutamente nada.

Todo se fue cayendo en mi vida a una velocidad impresionante. Debo confesar que un día, tenia hambre por la mañana, y ni para unas galletas de 5 pesos traía.

Mis hábitos y mi rutina diaria cambio de repente.

Antes llegaba, leía un poco, iba al gimnasio, salía a caminar, checaba el negocio, etc. Ahora llegaba, me encerraba en el cuarto y veía tele hasta que anochecía. Unicamente salía solo cuando mi esposa o mejor dicho mi suegra decía.

Las discusiones se fueron disipando, ahora solo me sometía a los designios de mi suegra. Me di cuenta de que ella siempre estuvo atrás de todo ya que escuche por boca de mi suegro que el nunca estuvo de acuerdo en que mi esposa haya cerrado el negocio, pero mi suegra había decidido que era lo mejor.

Ella era algo así como la autora intelectual de todo; estuve observandola bastante a partir de ese descubrimiento y me di cuenta de como mangoneaba a su marido y para colmo ahora me mangoneaba a mi. Ella decidía una cosa y echaba por delante a mi suegro, el cual siempre le obedecía en todo.

Después descubrí que la mama de mi suegro, había tenido fuertes peleas con mi suegra, que todo mundo criticaba a mi suegro porque parecía un títere, y que la culpable de todo era mi suegra.

Ya para ese entonces, las pocas discusiones que tenia, era abierta y directamente con mi suegra, mi suegro ya ni las manos metía y optaba por salirse. Debo señalar que mi suegro de cierta forma estuvo siempre de acuerdo conmigo pero solo se limitaba a obedecer.

Llego el día en que nació mi hijo, tuve que pedirle dinero prestado a mi suegro para el parto.

Nunca me había encontrado en una situación tan mala económicamente hablando en mi vida. El nacimiento de mi hijo fue algo que me hizo despertar por un momento de algo que parecía un sueño convertido en pesadilla.

Con el nacimiento de mi hijo, parecía que todo iba a encaminarme por buen camino, yo pensaba que ese acontecimiento iba a unirme mas a la familia de mi esposa y que conforme pasara el tiempo, la situación iría mejorando… pero no fue así.

Mi suegra inmediatamente tomó posesión de mi bebe, no me dejaba ni siquiera cargarlo, me regañaba por todo, que si no lo cargaba bien, que si yo estaba mugroso, que no le respirara en la cara…. hasta el mas absurdo pretexto era suficiente para quitarme a mi bebe de los brazos.

Todo el tiempo buscaba un poco de apoyo por parte de mi esposa pero nunca me lo dio.

Cualquier persona en una situación como esa hubiera reaccionado de alguna manera; incluso al momento de escribir estas lineas me pregunto como pude soportar ese trato, pero yo en ese momento lo único que hacia era ir a mi cuarto, encerrarme y ver televisión.

Había días muy contados en los que yo reaccionaba muy agresivamente, como que explotaba y eran los días en que me echaba tremendos pleitazos con mi suegra, pero nuevamente todos juntos se me echaban encima.

Un día, regresando de trabajar, me encontré con una gran amiga a quien tenia mucho tiempo que no veía.

Cuando me vio, estuvo a punto de no reconocerme.

-Que mal te ves… fue lo primero que dijo en ese momento, recalcó que hasta mi forma de caminar era distinta, como jorobado, no podía ni verla a los ojos, parecía completamente otra persona.

Por alguna extraña razón, sentía un tipo de rechazo a esa gran amiga, casi casi como si yo no quisiera estar a su lado y tenia miedo de que mi esposa se diera cuenta de que estaba platicando con ella. Y quiero recalcar… sentía miedo de que mi esposa se llegara a enterar. Para colmo, mi amiga me invitó a tomar un cafe y el único lugar cercano era uno visiblemente muy romántico.

Cuando era novio de mi esposa, yo andaba con 2 chicas mas… y nunca me había importado. Fue hasta tiempo después de que me case con ella, que poco a poco sin darme cuenta me fui alejando completamente de todo el genero femenino. Es por eso que cuando escuché la invitación de mi amiga, le respondí inmediatamente que no aunque por dentro tenia muchas ganas de ir.

Le dije que no traía dinero (y era cierto) pero no importó, me insistió tanto que finalmente accedí.

Llegamos al cafe, era temprano realmente pero eran esos días que se hacia de noche muy pronto.

Las mesas eran pequeñas, cabían 2 personas solamente y tenían una velita en el centro.

Cuando nos sentamos, platicamos de todo, la universidad, los amigos, todo. Finalmente nos concentramos en lo que yo estaba viviendo en ese momento; le conté de lo mal que me había ido económicamente, el trato de la familia de mi esposa y de mi misma esposa.

Siendo honestos hasta las lagrimas se me salieron, la charla que tuve con mi amiga me sirvió para desahogarme de todo lo que llevaba dentro.

Ella escuchó atentamente todo lo que dije, posteriormente yo permanecí en silencio para escuchar sus comentarios y dijo:

– Sabes una cosa?? esto esta muy raro, eres una persona completamente diferente a la que había conocido. Hay un detalle que me intriga y es este…

Con su mano señaló el centro de la mesa, esa velita que estaba en medio de nosotros dos…

Yo la veía normal hasta que de repente como que salió una chispa… como que algo tronó.

Mi amiga me dijo que volteara a ver las demás velitas.

La demás tenían su flamita muy quieta, la de nosotros parecía que un fuerte viento la estuviera moviendo sin descanso, ademas de que de repente como que soltaba una chispita. Se me hizo bastante raro.

Ella me dijo, que la velita estaba así desde que llegamos; que esto que me estaba pasando como que no era muy normal que digamos, es verdad que durante la vida nos enfrentamos a situaciones fuertes, situaciones que nos forjan el carácter y nos hacen madurar, pero que lo que yo estaba viviendo no tenía nada que ver con eso.

Me comentó que en el preciso momento que me vio , sintió una vibra muy pesada, como que algo malo había en mi, y sintió mucho rechazo hacia mí (exactamente lo que yo había sentido con ella).

Me dijo lo siguiente:

– Me gustaría que me acompañaras con una amiga que lee las cartas, se que tu no crees en eso pero no tienes nada que perder. Estoy segura que te va a sorprender…

Después de haberme dicho lo que sintió en el momento de verme y ese detalle con la velita, fue lo que me animó a ir con ella y visitar a esa famosa persona que leía las cartas.

Sinceramente yo no creía en eso, pero la sola esperanza de que ir con ella pudiera ayudarme en algo, fue lo que me animó. Caray, si me hubieran dicho, untate excremento de vaca en la cabeza todas las noches, tan seguro que lo hubiera hecho por salir de esa situación.

Como obviamente ya era tarde, quedamos de ir al día siguiente.

Esa noche llegué a casa, y como de costumbre, saludé a todos y me fui directamente a mi cuarto a ver televisión. Posteriormente me dormí.

Toda la noche tuve pesadillas, demasiadas, me dolía horriblemente el cuerpo.

Amanecí ese día con una fuerte gripa, no fui a trabajar y obviamente… no fui con mi amiga a visitar a esa persona.

Pasaron algunos días y la promesa de ir con la señora de las cartas había quedado completamente en el olvido. La situación en casa era de estira y afloja, pero conforme pasaba el tiempo me iba sometiendo mas y mas.

Un día, mi suegra y yo tuvimos una discusión muy fuerte, debido a que mi suegra saco a mi bebe un día que particularmente hacia mucho aire, yo le insistí que no lo sacara pero la mujer por llevarme la contraria lo sacó. Obviamente mi bebe se enfermó y tuvimos que llevarlo al pediatra. Como era común yo ya ni traía dinero y nuevamente me endeudé aun mas con mi suegro.

Ese fue el detonante que me hizo despertar, mis acciones repercutían directamente a mi bebe, así que debía hacer algo para salir de esa situación.

Fui con mi familia a pedir abiertamente ayuda para salirme de la casa de mis suegros. Hablé con amigos para poner algún negocio, en fin, comencé a moverme. Ellos eran algo así como mi ultimo recurso, sabia que no podían fallarme…. pero, para colmo de males, ninguno, tanto familia como amigos accedieron a ayudarme. Estaba francamente sorprendido. No lo podía creer.

Completamente todos me dieron la espalda y la unica que había accedido a ayudarme en su momento era mi amiga la del cafe.

Fui a buscarla a su casa con la firme convicción de que no tenia nada que perder; ese mismo día fuimos con la señora que leía las cartas.

Llegamos a una casa completamente normal, tocamos la puerta. Salió una niña a abrirnos y nos dio la bienvenida. Nos pasamos.

Mi amiga me presentó a esa señora cuyo nombre era Gloria. Era una mujer de unos cincuenta y tantos años, muy amable y de sangre muy ligera. Ellas se saludaron, visiblemente eran muy amigas.

Terminando de saludarse fuimos directamente al grano. La señora Gloria y yo nos pasamos a una habitación donde tenía una mesa con 2 sillas únicamente, nos sentamos.

Yo iba con muchísima desconfianza para ser sincero, en el lugar había muchas velas y algunas figuras de santos.

Comenzamos a platicar poquito, como rompiendo el hielo, mas que nada de como había conocido a mi amiga y en eso que las velas empiezan como a tronar, a soltar una chispita, exactamente como había pasado en aquella ocasión con la velita del café solo que en esta ocasión era mucho mas notorio.

La señora Gloria hizo una mueca y dijo:

– Esto ya no me gustó, andas muy salado…

Yo le dije: eh ? como que bien salado, que significa eso exactamente… (yo relacionaba salado con mala suerte)

– Si.. dijo, no te rinde el dinero para nada verdad? observa las velas, truenan por toda la sal que tu traes… Voy a cerciorarme pero estoy segura de que a ti te están changando bien y bonito… (así, con esas palabras me lo dijo.) Antes de todo me indicó que me parara porque me iba a hacer una limpia, yo me paré y la comenzó a hacer.

En cada mano tenia unos pañuelos con contenían algo (nunca supe que era) y comenzó a pasarlo por todo mi cuerpo a medida que iba rezando algo que no alcanzaba a distinguir.

Al pasar sus manos por mi estomago, se detuvo, y me dijo claramente: te duele por aquí verdad????

Le respondí que si, que era porque me estaba enfermando, a lo que ella respondió. Esto no es de ninguna enfermedad, esto es resultado de un trabajo que te están haciendo, pero nada de que preocuparse.

Al continuar haciendo la limpia, empezó a toser, se notaba inmediatamente que se estaba cansando por su modo de respirar cuando finalmente terminó.

Yo había ido a que me leyera las cartas y era lo que iba a hacer después de hacerme la limpia; pero al final ella cambió de opinión, me pidió los nombres de mi esposa, mi suegra, mi suegro y el mío propio y me pidió que volviera la siguiente semana.

Posteriormente mi amiga y yo nos retiramos.

Pasó toda esa semana y curiosamente en esa semana me eché al menos un pleito por día con mi suegra, solo que esta ocasión era diferente. El dolor que me daba en la boca del estomago había desaparecido…

completamente.

Cuando discutia con mi suegra terminaba bien enojado y me encerraba en mi cuarto, pero ahora, ella se quedaba callada y no sabia ya ni que decir, y era ella la que se iba diciendo, tu estas mal y se iba.

Incluso un dia la detuve y le dije:

-Señora, si soy yo el que esta mal, digame en que…. porque todo apunta a que la equivocada aquí es usted.

Y con esas palabras se enojaba aun mas y se iba repitiendo… – tu estas mal tu estas mal.

Con haber desaparecido el dolor que tenia en la boca del estomago fue mas que suficiente para regresar con la señora Gloria.

Hasta ese día me mostraba abiertamente incrédulo a ese tipo de cosas, pero tan solo con este hecho, mis convicciones cambiaron drásticamente…. Realmente yo era víctima de algún tipo de brujería?? o era simple autosugestión.

Finalmente se llegó el día que me tocaba ir con la señora Gloria. Esa ocasión llegué yo solo, mi amiga no pudo acompañarme.

Cuando toqué la puerta, fue la señora Gloria quien abrió directamente. -Te estaba esperando… dijo.

No había gente, ni siquiera la niña que había abierto la ocasión anterior estaba. Fuimos directamente al grano. Ella dijo lo siguiente:

-En esta ocasión todas tus dudas serán aclaradas, tienes muchas cosas que saber, pero sobre todo prepárate porque lo que tengo que decirte no te va a gustar…

Nunca me imaginé, nunca me esperé lo que esa señora dijo aquel día. Nunca podré olvidar que al terminar la sesión, salí inmediatamente a la calle y al estar solo, pareciendo un niño de 5 años me puse a llorar.

En esa sesión la señora Gloria, comenzó a echarme la cartas después de barajearlas de forma extraña. Saco 3 cartas siguiendo una ceremonia extraña… y dijo:

-Aquí se ve algo que no me gusta nada…

Yo permanecí callado…

Nuevamente echó otras tres cartas y únicamente negaba con la cabeza. Finalmente echó otras tres ultimas cartas… quedando nueve y fue entonces cuando comenzó a hablar.

-Lo que a continuación voy a decirte es relacionado al dinero, esto abarca trabajo, posesiones materiales, viajes y ese tipo de cosas. Curiosamente las primeras tres cartas indican éxito. Esto quiere decir que en este aspecto, todo lo que te propones lo obtienes. Se supone que no tienes problemas de dinero… pero…

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